Descubre la historia de Erik Huato, coreógrafo de EMJAY, y cómo su talento ha conquistado escenarios, artistas internacionales y grandes marcas.

En una industria donde el espectáculo muchas veces se mide en cifras y tendencias, Erik Huato ha decidido construir su camino desde un lugar más profundo: la honestidad. Actor de formación y bailarín por destino, su historia no es la de alguien que persigue el éxito, sino la de un artista que entiende el movimiento como lenguaje, como identidad y como una forma de habitar el mundo.

Hoy, Erik se posiciona como el coreógrafo de EMJAY, consolidando una etapa clave en su carrera. Su trabajo no se limita a crear pasos: interpreta emociones, conceptos y narrativas, elevando cada proyecto a una experiencia escénica completa.

A lo largo de su trayectoria, ha pisado algunos de los escenarios más importantes de México, como el Auditorio Nacional, el Palacio de los Deportes, la Arena Ciudad de México, el Teatro Metropólitan y el Estadio GNP Seguros. Espacios donde la energía del público exige no solo técnica, sino presencia, sensibilidad y dominio escénico.

Su talento también lo ha llevado a formar parte de festivales como el Vive Latino y premiaciones internacionales como los MTV MIAW, además de producciones televisivas de alto impacto como ¿Quién es la Máscara? y SuperNova. Estas experiencias le han permitido desarrollar una comprensión precisa de los ritmos, tiempos y exigencias del entretenimiento tanto en vivo como en formato audiovisual.

Pero si algo define la carrera de Erik Huato es su capacidad de adaptación y colaboración. Ha trabajado como bailarín y coreógrafo con artistas de talla internacional como J Balvin, Black Eyed Peas, Ivy Queen, Danna, Belinda, Sebastián Yatra, Justin Quiles, Daniela Spalla, Humbe y Kenia Os, entre muchos otros. En cada colaboración, su sello es claro: convertir la música en una experiencia visual que conecta.

Su visión también ha encontrado un espacio en el mundo comercial. Marcas como Coca-Cola, HSBC, Rockstar Energy Drink, Elektra y OPPO han confiado en su capacidad para traducir ideas en movimiento, demostrando que la danza también puede ser un puente entre el arte y las marcas.

Más allá de los escenarios, Erik ha llevado su talento a distintos países, compartiendo su conocimiento como maestro y juez en competencias nacionales e internacionales. En cada viaje, porta algo que no necesita explicación: la esencia de México. No desde el discurso, sino desde la energía, la emoción y la manera en que su cuerpo comunica.

Su mensaje es claro y poderoso: sí se puede vivir de lo que amas. Para él, la danza no es solo una profesión, es una herramienta de autoconocimiento, libertad y transformación. Su historia invita a confiar en el proceso, a escuchar la intuición y a reconocer el cuerpo como un territorio creativo.

Desde México hacia el mundo, Erik Huato continúa construyendo una carrera sólida, sensible y en constante evolución. Porque su danza no solo acompaña proyectos… los interpreta, los eleva y los convierte en algo que el público no solo ve, sino que siente.

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